Implante Capilar

trasplante de pelo - Dr Marco Romeo

El microinjerto o implante capilar es una de las soluciones más eficaces, hoy en día, para recuperar el pelo perdido y poner fin a casos de alopecia.

Se trata de una cirugía menor indolora, rápida y sencilla, a la que acuden tanto hombres como mujeres, y que ofrece un resultado gradual, duradero y muy natural.

Mediante esta técnica, se extrae pelo (unidades foliculares) de una zona sana donde hay pelo, para implantarlo en aquellas áreas que han quedado despobladas y que el paciente desea recuperar. Un dato importante es que no existe la posibilidad de rechazo, ya que el pelo implantado es del propio paciente, lo que se traduce en un porcentaje alto de éxito del tratamiento.

Actualmente, existen dos técnicas de microinjerto capilar.

FUSS (del inglés FOLLICULAR UNIT STRIP SURGERY – cirugía de tiras de unidades foliculares)

A través de este método, se le retira al paciente una tira de cuero cabelludo de la zona occipital de la cabeza, para después, una a una, extraer las unidades foliculares (hasta un máximo de 6.000), clasificarlas e implantarlas en las áreas que el cirujano ha señalado en la cabeza del paciente, donde queremos exactamente que vuelva a crecer el cabello.
Se trata de un método para el que sólo es necesario emplear anestesia local y que no requiere hospitalización. Tan sólo queda una pequeña cicatriz en la nuca, en la zona donde se ha extraído la tira de cuero cabelludo, que es totalmente imperceptible y que además está escondida por el pelo.

FUE (del inglés FOLLICULAR UNIT EXTRACT – extracción de unidades foliculares)

El proceso es muy similar al anterior. La diferencia estriba en la forma en que se extraen las unidades foliculares de la cabeza del paciente. En este caso, no se extrae una tira de cuero cabelludo. Con la ayuda de un bisturí circular, el cirujano va sacando, una a una (hasta un máximo de 2.000), las unidades foliculares directamente para luego implantarlas en las áreas de la cabeza señaladas previamente. En este caso, no existe cicatriz, aunque sí será necesario rapar por completo la cabeza del paciente a la hora de realizar la intervención.

En ambas técnicas, los primeros resultados del microinjerto empiezan a observarse aproximadamente a los tres meses de la intervención, y se van incrementando durante los siguientes doce meses. Acabado este plazo, el paciente habrá recuperado su pelo, y el problema de alopecia habrá pasado a la historia.

Trabajamos en colaboración con Capilárea

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